domingo, abril 23, 2006




Me pasa muchas veces, supongo que a vosotros tambien, que los catalanistas copian en catalán frases de los textos, en valenciano, en los que defiendo que el valenciano no es catalán. Y es cierto, muchisimas veces las diferencias entre las dos lenguas son minimas e incluso inexistentes si el texto es corto. Esto pasa por escrito y es en esas ocasiones en las que me doy cuenta, mas si cabe, de lo importante que es tener una ortografia propia y de lo fundamental que es para nuestra supervivencia remarcar las diferencias que tenemos y hacer de esas diferencias prioridad en nuestra forma de expresarnos, lo que conseguimos facilmente reproduciendo con fidelidad nuestra fonetica.Pero no es esto lo que queria desarrollar. Escribo esto porque estoy harto de esa tecnica de los catalanistas en remarcar las similitudes entre el valenciano y el catalán y de que siendo estas obvias, las utilicen para decir que son la misma lengua. Tengo que deciros que esa es una actitud fascista, porque arguir la semejanza entre las dos lenguas para negar su diversidad es un reduccionismo retrogrado y por tanto fascista. Por lo tanto la sentencia del tribunal supremo español y todas las sentencias que reduzcan el valenciano al catalán son producto del fascismo. Esta guerra que nos está haciendo librar el catalanismo les pasará factura historicamente y el catalanismo quedará desacreditado como movimiento positivo para la civilización y su derrota significará para los valencianos un motivo de orgullo y cohesión. Palabra de blavero, palabra de honor.

1 comentarios:

Blogger Lino Moinelo ha dicho...

Estimado amigo de Alerta i accio, la cuestión no es si es una lengua distinta o no, desde un punto de vista lingüístico, la cuestión es quién es el dueño.
La Corona de Aragón no ejerció una política lingüística que cohesionara las lenguas, dejó a cada pueblo bajo mandato del trono de la Corona de Aragón sus propias leyes y su propia identidad, sin perjuicio de que se sintiera toda la afinidad que se deseara, sin imposiciones.
Esta política lingüística si que existió en la Corona de Castilla con Alfonso X El Sabio, y más tarde, en la Corona Española tras los Decretos de Nueva Planta y la creación de la RAE. Es verdad que en esta última ocasión se impuso el castellano como lengua oficial española (lengua que ya se había extendido por todo el mundo), pero no sustituyó al valenciano. Sin manifestar mi opinión sobre esto, la cuestión es que es un hecho histórico, y entiendo que se hizo por que se pensó que era lo mejor, y sin pretender acabar con ningún idioma.
Los teoricos catalanistas, efectuando un revisionismo histórico colosal, pretenden reproducir esta situación con la diferencia de que los motivos son distintos ya que, mientras que los dirigentes españoles de entonces no pretendían crear una nación (política) española que ya existía, más que la de uniformizar los actos oficiales; los catalanistas pretender crear una nación étnica basada en la lengua reproduciendo esa política lingüística que no se hizo en su día (Franco si que pretendió crear una nación étnica española basada en el español, al que ahora imitan igualmente los catalanistas), por ninguno de los responsables y máximos dirigentes comúnes que tuvimos catalanes y valencianos: trono de la Corona de Aragón, trono de las coronas de Aragón y Castilla (de las Españas o Española con Carlos I), y final y definitivamente, el trono de la Corona Española, además de pretender sustituir o apropiarse del valenciano.
En definitiva, pretender asumir el derecho y propiedad de la cultura de las comunidades de la antigua Corona de Aragón, eliminando en lo posible todo aspecto cultural que no sea conveniente, así como ignorar las fronteras políticas, culturales e históricas que existen desde hace siglos. Como esto es una barbaridad, pretenden legitimarse desacreditando la colonización española de América, vertiendo falsedades sobre la guerra de sucesión española (guerras carlistas), acusando al gobierno español de entonces de lo que los catalanistas están planeando hacer ahora, con alevosía y premeditación.
Por lo tanto, lo legitimo hoy en día, y según la constitución de 1978 (por citar la ley más próxima), es que los valencianos somos los dueños de nuestro patrimonio y de nuestra lengua. Desde este punto de vista, el valenciano es políticamente una lengua, si no distinta, seguro que al menos independiente del catalán, y así es como han surgido todas las lenguas europeas, fruto de la afinidad, la soberania cultural de los pueblos y necesariamente en ocasiones, de la acción cohesionadora de los gobernantes (en Italia, Alemania, Francia, etc.). No sé si es necesario que forzadamente se búsque la diferencia con la lengua catalana, lo que si sé es que estos parecidos y diferencias han de ser acordados y respetando las identidades culturales de cada pueblo.
«arguir la semejanza entre las dos lenguas para negar su diversidad es un reduccionismo retrogrado y por tanto fascista »
En este aspecto es donde tengo realmente afinidad con tu opinión, y es a lo que me refería. No sé si llega a fascista, pero si se niega parte de esa diversidad en favor de la otra, sin tener poder político legitimo para ello según las leyes del momento, es imposición, latrocinio cultural o imperialismo.
Un saludo

28/4/06 11:42 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio